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Accesibilidad web obligatoria: qué exige la ley europea (EAA) y cómo cumplir WCAG sin rehacer la web

Desde el 28 de junio de 2025 la accesibilidad ya no es solo cosa de administraciones públicas: la ley europea de accesibilidad obliga a tiendas online, bancos, transporte y otros servicios digitales. Aquí tienes a quién afecta de verdad, qué significa WCAG 2.1 AA en la práctica y qué parte se arregla sin tirar la web que tienes.

Respuesta corta. La Directiva (UE) 2019/882 (European Accessibility Act, EAA) se aplica desde el 28 de junio de 2025. En España la transpone la Ley 11/2023, que obliga, entre otros, a los servicios de comercio electrónico dirigidos a consumidores. Quedan exentas las microempresas que prestan servicios (menos de 10 personas y hasta 2 millones de euros de facturación o balance). La referencia técnica es la norma EN 301 549, que incorpora WCAG 2.1 nivel AA.

Código HTML de un formulario web con etiquetas label asociadas a cada campo
La mayoría de fallos de accesibilidad están en el HTML: etiquetas que faltan, contraste bajo y foco invisible. Se corrigen sin rediseñar.

¿Qué es la ley europea de accesibilidad (EAA) y desde cuándo se aplica?

La European Accessibility Act es la Directiva (UE) 2019/882, de 17 de abril de 2019, sobre los requisitos de accesibilidad de los productos y servicios. Fija unos mínimos comunes en toda la Unión para que las personas con discapacidad puedan usar determinados productos y servicios digitales en igualdad de condiciones. Según la propia directiva y su transposición española, esos requisitos se aplican desde el 28 de junio de 2025.

En España la norma que la incorpora es la Ley 11/2023, de 8 de mayo (BOE de 9 de mayo de 2023). Su título I, dedicado a la accesibilidad, entró en vigor en esa misma fecha de 2025 según su disposición final decimoctava. Conviene no confundirla con el Real Decreto 1112/2018, que es el que obliga a las webs del sector público desde hace años: la novedad de la EAA es que alcanza a empresas privadas.

Hay un periodo transitorio, pero es más estrecho de lo que suele contarse. La disposición transitoria única de la Ley 11/2023 permite mantener hasta el 28 de junio de 2030 los productos que ya se usaban para prestar el servicio, y los contratos de servicios firmados antes de junio de 2025 pueden seguir hasta que venzan (máximo cinco años). Eso no cubre una tienda online nueva ni un rediseño publicado después de esa fecha.

¿A qué empresas y webs obliga la accesibilidad web?

Obliga a los servicios dirigidos a consumidores listados en el artículo 2 de la Ley 11/2023. Para una pyme, la casilla que casi siempre aplica es la de comercio electrónico: la ley lo define como los servicios prestados a distancia a través de sitios web o aplicaciones, a petición del consumidor, para celebrar un contrato. Si en tu web se compra, se contrata o se reserva pagando, estás dentro.

Servicio (art. 2.2 Ley 11/2023) Ejemplo típico
Comercio electrónicoTienda online, reservas con pago, contratación de servicios en la web
Servicios bancarios para consumidoresBanca online, apps de pago, financiación al consumo
Transporte de viajeros (aéreo, autobús, tren, marítimo)Webs, apps, billetes electrónicos, información en tiempo real
Comunicaciones electrónicas y acceso a contenidos audiovisualesOperadores, plataformas de vídeo
Libros electrónicos y sus programasEbooks y lectores
Suministro eléctrico, agua y gas (webs y apps)Área de cliente de una comercializadora
Agencias de viajes y turoperadores (webs y apps)Reserva de viajes y paquetes
Redes socialesPlataformas sociales

Fíjate en las tres últimas filas: suministros, agencias de viajes y redes sociales no aparecen en la directiva europea. Las añade la ley española, así que en España el ámbito es algo más amplio que en otros países de la Unión.

Quién queda fuera

  • Microempresas que prestan servicios: menos de 10 personas empleadas y un volumen de negocio anual o balance que no supera los 2 millones de euros (art. 3.3 y definiciones de la Ley 11/2023). La exención es solo para servicios; quien fabrica o importa productos no la tiene.
  • Contenido publicado antes del 28 de junio de 2025: vídeos y audios pregrabados, y archivos de ofimática (PDF, Word) anteriores a esa fecha (art. 2.4). Lo que publiques a partir de ahí, sí cuenta.
  • Contenido de terceros que no financias, no desarrollas ni controlas, y páginas que son puro archivo sin actualizar.
  • Carga desproporcionada (art. 16): una excepción, no una puerta trasera. Hay que documentar la evaluación, y aun así aplicar los requisitos "en la medida en que no supongan una carga desproporcionada".

¿Y si mi web es corporativa y no vende nada?

Una web de presentación sin venta ni contratación online no está en la lista del artículo 2, y por tanto la EAA no la obliga directamente. Dos matices honestos: si añades un módulo de reservas con pago o un checkout, pasas a ser comercio electrónico; y si trabajas para administraciones públicas o para clientes grandes, cada vez es más habitual que te pidan WCAG AA por contrato aunque la ley no te lo exija. No somos abogados: si tu caso está en el límite, consúltalo con tu asesoría o con el despacho de derecho digital con el que trabajamos en nuestro servicio de textos legales, cookies y accesibilidad.

¿Qué significa cumplir WCAG 2.1 AA en la práctica?

Significa que tu web pasa los criterios de nivel A y AA de las pautas WCAG del W3C, que son las que recoge la norma europea EN 301 549 (versión 3.2.1, de marzo de 2021). La Ley 11/2023 no cita WCAG por su nombre: describe los requisitos en su anexo I y presume que cumples si aplicas una norma armonizada. Hoy esa norma es la EN 301 549, y su núcleo web es WCAG 2.1 AA. Existe ya WCAG 2.2 y se está preparando una versión nueva de la EN 301 549 que la incorpore; hasta que se publique en el Diario Oficial de la UE, la referencia práctica sigue siendo 2.1 AA.

WCAG se organiza en cuatro principios: perceptible (lo que hay se puede ver u oír), operable (se puede usar con teclado y sin prisa), comprensible (se entiende) y robusto (funciona con lectores de pantalla). Traducido a lo que encontramos cuando revisamos una web, estos son los fallos que se repiten:

Los 9 fallos de accesibilidad más comunes

  1. Contraste insuficiente. Texto gris claro sobre blanco, o blanco sobre color pastel. El nivel AA pide una relación de contraste de al menos 4,5:1 en texto normal y 3:1 en texto grande (criterio 1.4.3).
  2. Imágenes sin texto alternativo. Sin atributo alt, el lector de pantalla lee el nombre del archivo. Las decorativas llevan alt=""; las informativas, una descripción real.
  3. Foco invisible. Se quitó el borde de foco "porque era feo" y quien navega con teclado no sabe dónde está. Hace falta un :focus-visible claro.
  4. Campos de formulario sin etiqueta. Un placeholder no es un <label>. Sin etiqueta asociada, el campo no tiene nombre para las tecnologías de apoyo y los errores no se anuncian.
  5. Menús, modales y carruseles que no funcionan con teclado. Si hay que usar ratón para cerrar un pop-up o desplegar el menú, falla el principio operable.
  6. Vídeos sin subtítulos ni transcripción. Todo vídeo pregrabado con audio publicado desde junio de 2025 necesita subtítulos (criterio 1.2.2).
  7. PDFs inaccesibles. Catálogos y condiciones escaneados como imagen, sin estructura ni orden de lectura. Lo publicado antes de junio de 2025 queda fuera; lo nuevo, no.
  8. Jerarquía de encabezados rota y HTML no semántico. Divs con texto en negrita que "parecen" títulos, saltos de H2 a H4, botones que son enlaces vacíos. Aquí es donde entran los atributos ARIA: solo cuando el HTML nativo no llega.
  9. Zoom y texto que se rompe. Al 200 % de zoom o en 320 px de ancho aparece scroll horizontal o el contenido se solapa (criterios 1.4.4 y 1.4.10).

¿Cómo saber si mi web cumple?

Con una pasada automática gratuita y tres pruebas manuales que hace cualquiera en media hora. Las herramientas detectan los fallos objetivos (contraste, alt, etiquetas), pero buena parte de los criterios WCAG exigen que una persona compruebe si aquello tiene sentido.

  • Lighthouse (pestaña de Chrome DevTools): informe de accesibilidad con puntuación y lista de fallos, página a página.
  • WAVE (extensión de WebAIM): marca sobre la propia página los errores y las alertas, muy visual para enseñárselo a quien no es técnico.
  • axe DevTools (extensión de Deque): el motor más exigente de los tres; agrupa por criterio WCAG y explica el arreglo.

Y las manuales: recorre la página entera solo con Tab y Enter; sube el zoom del navegador al 200 %; y activa el lector de pantalla del sistema (VoiceOver en Mac, Narrador en Windows) en la página de compra o de contacto. Si te pierdes tú, se pierde tu cliente. Nuestra herramienta de análisis técnico gratuito revisa en segundos la parte estructural (HTML, rendimiento, seguridad) y sirve para saber por dónde empezar.

¿Qué se puede arreglar sin rehacer la web y cuándo hay que rehacer?

Casi todo lo de la lista anterior se corrige sobre la web que ya tienes. Son cambios de HTML y CSS, no de diseño: la web sigue pareciendo la misma para quien la mira con ratón, y deja de ser un muro para quien no.

Fallo Arreglo sin rehacer Esfuerzo orientativo
ContrasteAjustar tokens de color en la hoja de estilosBajo
Alt en imágenesRedactar los alt del catálogo y plantillasBajo–medio (depende del volumen)
Foco invisibleReglas :focus-visible globalesBajo
Labels y errores de formularioAsociar etiquetas, mensajes con aria-describedbyBajo–medio
Menú y modales con tecladoReescribir el JS de esos componentesMedio
Subtítulos en vídeoSubtitular lo publicado desde junio de 2025Medio (es trabajo de contenido)
PDFs nuevosExportarlos etiquetados o pasarlos a HTMLMedio

Hay que plantearse rehacer cuando el problema no está en los detalles sino en los cimientos: un tema o constructor visual que genera HTML sin semántica y que "des-arreglas" con cada actualización, un checkout de terceros que no puedes tocar, o una web tan cargada de plugins que cada parche rompe otra cosa. En ese escenario, cumplir accesibilidad y Core Web Vitals a base de parches sale más caro que empezar con una base limpia. Es la misma conversación que tenemos en cuándo migrar de WordPress: una web a medida parte de desde 5.000 € sin IVA y nace con accesibilidad AA de serie, porque el HTML semántico, el contraste y el foco se deciden en la primera semana, no al final.

¿Qué sanciones hay por no cumplir la accesibilidad web?

La Ley 11/2023 no fija multas propias: remite a la legislación sectorial y, en lo no previsto, a la Ley General de derechos de las personas con discapacidad. Esa norma supletoria (Real Decreto Legislativo 1/2013, art. 83) contempla multas de 301 euros a 1.000.000 de euros: hasta 30.000 € las leves y hasta 90.000 € las graves. La cuantía real depende de la gravedad, de la reincidencia y de la actitud ante los requerimientos, y la autoridad de vigilancia la fijan las comunidades autónomas.

En la práctica, el riesgo más probable para una pyme no es la inspección de oficio sino la reclamación: el artículo 29 de la ley habilita a consumidores, asociaciones y entidades del sector de la discapacidad para exigir el cumplimiento ante la administración y los tribunales. Y hay un segundo frente silencioso: el artículo 13 obliga a explicar en las condiciones generales cómo cumple el servicio los requisitos de accesibilidad. Si esa declaración no existe o no es cierta, el problema deja de ser técnico. Es el mismo patrón que con el banner de cookies y la protección de datos: nadie mira hasta que alguien mira.

Checklist: accesibilidad web obligatoria en 10 puntos

  1. Ámbito. Confirma por escrito si tu servicio entra en el artículo 2 (comercio electrónico, banca, transporte, viajes, suministros) y si te aplica la exención de microempresa.
  2. Pasada automática. Lighthouse, WAVE o axe en home, ficha, carrito, checkout y contacto.
  3. Teclado. Todo el flujo de compra o contratación se completa con Tab, Enter y Escape.
  4. Contraste. 4,5:1 en texto normal, 3:1 en texto grande e iconos con significado.
  5. Imágenes. Alt descriptivo en las informativas, vacío en las decorativas.
  6. Formularios. Etiqueta visible por campo, errores anunciados y explicados.
  7. Encabezados y semántica. Un H1, sin saltos, botones que son botones y enlaces que son enlaces.
  8. Vídeo y PDF. Subtítulos y documentos etiquetados en todo lo publicado desde el 28 de junio de 2025.
  9. Declaración de accesibilidad. Explicar en las condiciones generales cómo se cumple (art. 13) y tener un canal de contacto para incidencias.
  10. Mantenimiento. Repetir la pasada automática en cada cambio de diseño; la accesibilidad se pierde sin que nadie la toque.

Fuentes oficiales

Alcance de este artículo. Es contenido divulgativo redactado por un estudio de desarrollo, no un dictamen jurídico. La aplicación a tu empresa depende de tu actividad, tu tamaño y tu sector; confírmalo con tu asesoría. Nosotros nos ocupamos de la parte técnica y, cuando hace falta criterio legal, lo revisa el despacho de derecho digital con el que colaboramos.

¿Prefieres que lo revisemos contigo? Cuéntanos tu proyecto — primera llamada sin compromiso, respuesta en menos de 24h laborables.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan.

¿Desde cuándo es obligatoria la accesibilidad web para empresas?

Desde el 28 de junio de 2025. Es la fecha de aplicación de la Directiva (UE) 2019/882 (European Accessibility Act) y la de entrada en vigor del título I de la Ley 11/2023, que la transpone en España. Antes de esa fecha la obligación legal alcanzaba sobre todo al sector público (Real Decreto 1112/2018); la novedad es que ahora afecta a empresas privadas que prestan determinados servicios a consumidores.

¿Mi tienda online tiene que cumplir la ley de accesibilidad?

Si vende a consumidores y no eres microempresa, sí. El artículo 2 de la Ley 11/2023 incluye los servicios de comercio electrónico, definidos como los prestados a distancia por web o app para celebrar un contrato con el consumidor. Quedan exentas las microempresas que prestan servicios: menos de 10 personas empleadas y un volumen de negocio anual o balance que no supera los 2 millones de euros. Una web corporativa sin venta ni contratación online no está en la lista.

¿Qué nivel de WCAG exige la ley europea de accesibilidad?

En la práctica, WCAG 2.1 nivel AA. La Ley 11/2023 no cita WCAG: describe los requisitos en su anexo I y presume conformidad si se aplica una norma armonizada. Esa norma es la EN 301 549 (versión 3.2.1, de marzo de 2021), cuyo apartado web incorpora WCAG 2.1 AA. Existe WCAG 2.2 y una futura versión de la EN 301 549 la recogerá, pero hasta que se publique en el Diario Oficial de la UE la referencia operativa sigue siendo 2.1 AA.

¿Puedo cumplir la accesibilidad sin rehacer la web?

En la mayoría de casos, sí. Los fallos más frecuentes (contraste, imágenes sin alt, foco invisible, campos sin etiqueta, encabezados desordenados) se corrigen tocando HTML y CSS sobre la web actual, sin cambiar el diseño que ve el usuario de ratón. Hay que plantearse rehacer cuando el problema está en la base: un constructor visual que genera HTML sin semántica, un checkout de terceros que no se puede modificar o una web con tantos plugins que cada arreglo rompe otra cosa.

¿Qué multas hay por no cumplir la accesibilidad web?

La Ley 11/2023 remite a la legislación sectorial y, de forma supletoria, a la Ley General de derechos de las personas con discapacidad (Real Decreto Legislativo 1/2013), cuyo artículo 83 fija multas de 301 a 1.000.000 de euros: hasta 30.000 € las leves y hasta 90.000 € las graves. La cuantía depende de la gravedad, la reincidencia y la actitud ante los requerimientos. Para una pyme el riesgo más habitual no es la inspección de oficio, sino la reclamación de un consumidor o de una asociación, que la ley habilita expresamente. No somos abogados: para tu caso concreto, consúltalo con tu asesoría.

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