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Cuánto cuesta una plataforma de cursos online propia en 2026: rangos reales y cuándo compensa

Si vendes formación online, tarde o temprano te haces la pregunta: ¿cuánto costaría tener mi propia plataforma en vez de seguir pagando un porcentaje de cada venta a un marketplace? Aquí va la respuesta con nuestros rangos reales, qué incluye ese precio, qué lo encarece, qué lo abarata y en qué punto deja de tener sentido seguir alquilando.

Respuesta corta: una plataforma de cursos online a medida parte de desde 8.000 € y lo habitual, según alcance, se mueve entre 8.000–25.000 € (sin IVA), en un único pago que te deja como dueño del código, de los datos y de los alumnos. A eso se suma un mantenimiento mensual por contrato. Lo que marca en qué punto del rango cae la tuya no es el número de cursos, sino tres cosas: cómo cobras, qué vive alrededor del curso (comunidad, certificados, directos) y qué hay que migrar desde donde estás hoy. Vamos por partes.

Rangos de precio por alcance de la academia

No existe "el precio" de una academia online igual que no existe "el precio" de un local: depende de lo que haya que construir dentro. Lo que sí hay son tres perfiles que se repiten en casi todos los proyectos que nos llegan, y cada uno cae en una zona distinta del rango 8.000–25.000 €:

Alcance Dónde cae en el rango Qué incluye Para quién es
Academia básica Desde 8.000 € (arranque del rango) Cursos por módulos, vídeo protegido, checkout propio, área de alumno con progreso, panel de administración Formador con marca propia que vende cursos sueltos y quiere dejar de pagar comisión
Con comunidad y pagos recurrentes Zona media del rango habitual (8.000–25.000 €) Lo anterior más membresías o suscripciones, bundles, cupones, foro o grupos privados, sesiones en directo Escuela con varios productos que vive de la recurrencia y de la relación con el alumno
Con app, certificados o formación corporativa Parte alta del rango, hasta 25.000 € o por encima si entra app nativa Lo anterior más certificados verificables, exámenes, roles por empresa, licencias por plazas, informes, integración con facturación Escuelas con equipo, academias que venden a empresas o que necesitan app en tienda

Si tu caso está por debajo del primer perfil —vendes un curso, aún no tienes alumnos y quieres validar si alguien lo compra— te lo decimos sin rodeos: quédate en el marketplace. Cobrarán un porcentaje de cada venta, pero te ahorran el desembolso inicial cuando todavía no facturas para justificarlo. El salto a una academia online a medida compensa cuando ya hay negocio; antes es gastar por adelantado.

Qué incluye ese precio (y qué no)

De serie, en cualquier plataforma de formación que entregamos:

  • Cursos con módulos y lecciones, con vídeo protegido para que el contenido no circule libremente.
  • Checkout propio con pasarela de pago a tu nombre: el dinero entra directamente en tu cuenta, sin intermediario que se quede una parte.
  • Área de alumno con progreso, materiales descargables e historial de compras.
  • Panel de administración para publicar cursos, ver ventas y gestionar alumnos sin tocar código.
  • Tu marca en cada pantalla: dominio propio, emails desde tu dominio, diseño que no se parece a ningún catálogo ajeno.
  • Legal al día: cookies, privacidad, condiciones de contratación y facturas correctas.
  • Todo es tuyo: código, base de datos, alumnos y servidor. Si mañana cambias de proveedor, te lo llevas.

Lo que NO incluye, y conviene saberlo antes de pedir presupuesto:

  • La producción de los cursos: grabar, editar y maquetar los vídeos es trabajo tuyo o de otro proveedor.
  • Captación de alumnos: la plataforma vende; traer tráfico (SEO, anuncios, redes) es otra partida.
  • El mantenimiento mensual: servidor, alojamiento del vídeo, copias de seguridad, seguridad y pequeñas mejoras se cubren con una cuota por contrato, aparte del desarrollo.
  • Las tasas de la pasarela de pago: Stripe, PayPal o Redsys cobran su pequeño porcentaje por transacción. Es lo único que seguirás pagando por venta, y no es comparable a la comisión de un marketplace.

Qué encarece una plataforma de cursos (y qué la abarata)

Dos academias con los mismos diez cursos pueden costar el doble una que otra. La diferencia casi nunca está en el contenido, sino en estas cuatro cosas:

1. El modelo de cobro

Cursos sueltos con pago único es lo más sencillo. En cuanto entran suscripciones, membresías con distintos niveles de acceso, bundles o planes a plazos, hay que construir reglas de acceso, renovaciones, avisos de pago fallido y bajas. Es la partida que más horas lleva después del vídeo, y también la que más margen devuelve, porque la recurrencia es lo que estabiliza una escuela.

2. Lo que vive alrededor del curso

Comunidad interna, foros, grupos privados, sesiones en directo, exámenes con corrección, certificados verificables que el alumno pueda compartir. Cada pieza es un módulo más. Ninguna es obligatoria el primer día: se pueden planificar por fases y añadir cuando la academia las necesite de verdad.

3. La migración desde tu plataforma actual

Si ya tienes alumnos en un marketplace, hay que traerlos con su progreso, sus compras y sus suscripciones activas sin que nadie pierda acceso. Eso se planifica por fases y tiene su coste, pero es lo que evita empezar de cero. Cómo se hace, y a partir de qué facturación compensa, lo contamos en migrar de Hotmart o Teachable a plataforma propia; aquí solo lo apuntamos como factor de precio.

4. App nativa y formación corporativa

Una app en las tiendas de Apple y Google es un producto aparte, con sus revisiones y su mantenimiento. Y vender formación a empresas exige licencias por plazas, grupos por cliente, roles de administrador y reporting para recursos humanos. Son las dos piezas que empujan un proyecto a la parte alta del rango o por encima.

Lo que abarata: tener claro qué vendes y cómo cobras antes de empezar, arrancar con lo esencial y dejar comunidad, certificados o app para una segunda fase, aportar los vídeos ya editados y no pedir integraciones "por si acaso". Una plataforma bien acotada cuesta menos y sale antes; y como el código es tuyo, ampliarla después no obliga a rehacerla.

Plataforma propia vs. marketplace vs. plataformas de cuota

Hay tres formas de vender cursos online, y las tres son correctas en su momento. La diferencia no está en cuál es mejor, sino en quién se queda con el margen, con los datos y con la marca a medida que la academia crece:

Marketplace (Hotmart, Udemy) Plataforma de cuota (Teachable, Kajabi) Plataforma propia
Cómo se paga Un porcentaje de cada venta, sin cuota fija Cuota mensual por plan y, en los planes básicos, también parte de cada venta Desarrollo una vez (8.000–25.000 €) + mantenimiento por contrato
Cuando vendes más Pagas más: la comisión crece con la facturación Subes de plan; la cuota crece a escalones Pagas lo mismo: el coste es casi fijo
Datos de los alumnos Son del marketplace; el contacto pasa por ellos Los exportas, pero viven en su sistema En tu base de datos, con tus reglas
Marca y SEO Su dominio, su checkout, su catálogo: tu curso es uno más Tu dominio con plantilla de la plataforma; personalización limitada Tu dominio, tu diseño y toda la autoridad para ti
Para quién Validar un primer curso sin invertir Academia en marcha que aún no justifica desarrollo propio Academia que factura y quiere dejar de alquilar su negocio

La lectura honesta de la tabla: el marketplace es imbatible para empezar y la plataforma de cuota es un buen paso intermedio. La propia gana cuando lo que pagas entre comisiones y cuotas empieza a parecerse a lo que costaría tener la tuya, y cuando el problema ya no es el dinero sino que los alumnos, en la práctica, no son tuyos. Es la misma lógica que aplicamos a un CRM a medida frente a uno de pago mensual: alquilar es barato hasta que deja de serlo.

Academia online a medida LadyReels con cursos multi-módulo, pagos y comunidad privada de alumnas
LadyReels: academia online con pagos por Stripe, vídeos protegidos, área privada y comunidad de alumnas. La fundadora vendía en marketplaces perdiendo el 30 % en comisiones; hoy la comisión es 0 % y los alumnos se migraron sin perder el progreso. Ver el caso →

Cuándo compensa pagar una plataforma propia

La cuenta es sencilla de plantear: el coste de la plataforma propia es casi fijo, mientras que la comisión del marketplace crece con cada venta. Llega una facturación a partir de la cual lo que pagas al año en comisiones y cuotas cubre el desarrollo en un plazo razonable, y desde ahí cada mes en el marketplace es margen que regalas. Ese punto de cruce depende de tu ticket medio, tu volumen y tu comisión actual; en el artículo sobre migrar de Hotmart ponemos la cuenta completa con distintas facturaciones.

Hay, además, tres señales que suelen pesar más que la comisión: no puedes escribir a tus alumnos sin pasar por la plataforma, el checkout y los correos llevan el logo de otro, y cada reseña y cada visita que generas está posicionando el dominio del marketplace en vez del tuyo. El caso de LadyReels arrancó justo por ahí: la comisión dolía, pero lo que decidió el cambio fue no poder comunicarse con sus alumnas salvo a través del marketplace.

La regla práctica: si todavía estás validando, marketplace. Si ya vives de la academia y lo que pagas por venta se parece a un sueldo, pide el número real de tu plataforma y compáralo con lo que regalas al año. Casi siempre la respuesta es clara en una sola llamada.

Errores habituales al presupuestar una academia online

  • Comparar solo el primer año. El marketplace siempre gana esa foto. La comparación justa es a dos o tres años, sumando comisiones, cuotas y lo que pierdes por no tener los datos.
  • Pedir todo el primer día. Comunidad, certificados, app, afiliados y directos desde el arranque disparan el presupuesto. Lo sensato es lanzar con lo que vende hoy y ampliar por fases con el margen recuperado.
  • Olvidar el vídeo. Alojar y proteger vídeo tiene un coste recurrente propio. Debe estar en el presupuesto de mantenimiento, no aparecer como sorpresa el segundo mes.
  • Montarlo sobre un plugin de WordPress "para ahorrar". Funciona para empezar, pero en cuanto entran suscripciones, roles y miles de alumnos, la suma de plugins de pago y parches acaba costando más que un desarrollo propio. Ya lo contamos en cuándo migrar de WordPress.
  • No preguntar de quién es el código. Si el proveedor no te entrega código, base de datos y acceso al servidor, no has comprado una plataforma: has cambiado de casero.
  • Migrar de golpe. Apagar el marketplace un viernes y abrir la plataforma nueva el lunes es la forma de perder alumnos. La migración se hace conviviendo con la plataforma vieja hasta que todo está comprobado.

Cómo saber tu número exacto

Todo lo anterior son rangos; tu academia tiene un número concreto. Nuestra forma de llegar a él: una llamada para entender qué vendes, cómo cobras y dónde están hoy tus alumnos, y una propuesta con precio cerrado y plazos por contrato. Puedes empezar por la página de academias online a medida, donde está el detalle del servicio, o contarnos tu caso directamente. Y si la respuesta honesta es "todavía no te compensa", también te lo diremos: a veces esperar un año es la mejor inversión.

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Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan.

¿Cuál es el precio mínimo de una plataforma de cursos online propia?

Una academia a medida con lo esencial —cursos por módulos, vídeo protegido, checkout propio, área de alumno con progreso y panel de administración— parte de 8.000 € sin IVA, y lo habitual según alcance se mueve entre 8.000 y 25.000 €. Por debajo de eso, lo honesto es decirte que un marketplace o una plataforma de cuota te resuelve mejor mientras validas el primer curso: el salto a propia compensa cuando ya hay negocio, no antes.

¿Qué es lo que más encarece una academia online a medida?

Casi nunca el número de cursos. Lo que mueve el precio son cuatro cosas: el modelo de cobro (suscripciones y membresías con niveles de acceso frente a pago único), lo que vive alrededor del curso (comunidad, directos, exámenes, certificados verificables), la migración de alumnos desde tu plataforma actual sin que pierdan progreso, y las dos piezas que empujan a la parte alta del rango: app nativa en tiendas y formación corporativa con licencias por plazas e informes.

¿Sale más barato que seguir en Hotmart o Teachable?

El primer año, casi nunca: el marketplace no pide desembolso inicial. La comparación justa es a dos o tres años. El coste de la plataforma propia es casi fijo, mientras que la comisión del marketplace crece con cada venta y la cuota de Teachable o Kajabi sube a escalones. Cuando lo que pagas al año entre comisiones y cuotas cubre el desarrollo en un plazo razonable, seguir alquilando es la opción cara. La cuenta completa por facturaciones está en nuestro artículo sobre migrar de Hotmart.

¿Qué mantenimiento necesita y qué incluye?

Servidor, alojamiento y protección del vídeo, copias de seguridad, vigilancia de seguridad y pequeñas mejoras. Se cubre con una cuota mensual por contrato, aparte del desarrollo, y lo que incluye está por escrito. Lo único que seguirás pagando por venta son las tasas de la pasarela de pago (Stripe, PayPal, Redsys), que son un porcentaje pequeño y no comparable a la comisión de un marketplace.

¿Puedo empezar con lo básico y ampliar después?

Sí, y es lo que recomendamos. Lanzar con cursos, checkout y área de alumno, y añadir comunidad, certificados, membresías o app en fases posteriores con el margen que ya no se lleva la comisión. Como el código es tuyo, ampliar no obliga a rehacer nada: cada módulo se suma sobre lo que ya funciona. Pedirlo todo el primer día es el error más habitual al presupuestar una academia.

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